La construcción de vivienda en El Salvador representa uno de los motores fundamentales para el desarrollo social y económico del país, permitiendo a miles de familias mejorar sus condiciones de vida y fortalecer su patrimonio. Sin embargo, para construir de manera segura, el primer paso es contar con la propiedad legalizada.
La legalización de terrenos y viviendas no solo otorga certeza jurídica a las familias, sino que también abre las puertas al acceso a financiamientos formales, como los ofrecidos por el Fondo Social para la Vivienda (FSV). Gracias al esfuerzo articulado del Sistema de Vivienda, miles de salvadoreños hoy tienen en sus manos las escrituras que los hace dueños legítimos de la tierra y con ese documento pueden acceder a créditos para mejoramiento o ampliación. La ministra de Vivienda, Michelle Sol, ha expresado que «al hablar de construir futuro se deben sentar bases firmes. Legalizar la propiedad es el primer paso para que miles de familias puedan acceder a financiamientos, construir con confianza y heredar tranquilidad a sus hijos. Queremos que cada familia salvadoreña tenga la oportunidad de construir su hogar con todo lo legal en orden»
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Ante la necesidad de las familias de construir de manera directa, el FSV ofrece financiamiento para la construcción en terrenos propios, legalmente inscritos, con tasas de interés desde el 9 %. Además, se permiten plazos de hasta 25 años y con un monto de hasta $61,000, de acuerdo con la capacidad de pago, y aplican tanto trabajadores formales como del sector de ingresos variables.
Una característica destacada de esta línea de crédito es la posibilidad de desembolsos progresivos por avances de obra, lo que permite un control eficiente de los recursos y garantiza el avance real de la construcción.
«En el Fondo Social tenemos un Área Técnica que apoya al cliente en la revisión de presupuestos, planos, realiza las inspecciones de avances de obra y verifica que la construcción se realice de manera óptima, puesto que se van realizando desembolsos contra entrega de avances. Los créditos de construcción también están asegurados, por lo que se garantiza el patrimonio familiar», concluyó la ministra Sol.